El marketing: principios básicos y utilidad

El marketing se ha definido tradicionalmente como la satisfacción de necesidades de un grupo de personas por medio de la adquisición de bienes o servicios. La base del marketing, por lo tanto, es saber identificar las necesidades de los individuos propensos a adquirir un tipo de bien o servicio, y aportarles la satisfacción que necesitan.

Las tareas principales del marketing se basan en la identificación de necesidades del mercado objetivo, la formulación de objetivos orientados al público, construcción de un valor añadido para el producto y fomentar y optimizar la relación con el cliente.

La mercadotecnia comenzó a mediados de los años ochenta. Aunque desde hacía mucho tiempo ya se ponían en práctica algunas técnicas de marketing como la fijación de precio, fue en esta época cuando se empezó a definir el concepto y a ampliar sus funciones.

En un principio se consideró la mercadotecnia como un proceso de una sola dirección, en la que la empresa lanzaba información al cliente para convencerlo de consumir. En la actualidad la idea ha ido mucho más allá y se considera que la comunicación debe moverse en dos direcciones, siendo el público el que responda a la empresa con información acerca de su experiencia.

Las variables con las que tradicionalmente ha trabajado el marketing, y de hecho sigue haciéndolo, son: producto, precio, distribución y promoción.

El producto debe adaptarse al público, ya sea un bien o un servicio. Diferenciarse y resultar atractivo son otros aspectos que debe tener en cuenta.

El precio lo marca el mercado, se supone. Dar con el precio de venta exacto puede hacer que un producto sea muy consumido, por el contrario, un precio excesivamente alto o ridículamente bajo puede estancar las ventas.

La distribución hace referencia al lugar en el que se puede adquirir un producto. Determinar los puntos de venta en los que el público va a poder adquirir los bienes y servicios de nuestra empresa es importante para hacerlos llegar al objetivo.

La promoción ha ido ganando terreno en las últimas décadas. Hace tiempo un buen producto bien colocado, y con un precio atractivo era suficiente, pero ahora debe ser popular, ocupar un espacio en el imaginario social y dotarlo de un carácter metafórico y propio. De esto se encarga la promoción y todas las variables publicitarias que existen.

La mezcla de estos factores genera una estrategia que aumenta las ventas del producto y lo da a conocer.

Si tienes alguna pregunta acerca de marketing o quieres contarnos tu opinión, puedes hacerlo en la sección de comentarios del blog.

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